02.20.08
Capítulo 2: “Mujeres poetas”
El género poético -también llamado lírico- es quizás uno de los que más trabajos produjo en nuestra ciudad. Mucha gente escribe o ha escrito poesía en algún momento de su vida. Muchas personas lo tienen como un hobby y, a lo mejor, conocemos a muchos de ellos sin saber que son escritores, porque en definitiva, son escritores, en este caso, poetas.
Los poemas seleccionados para este segmento tienen entre sí dos rasgos en común: fueron escritos por mujeres y, en segundo lugar, su publicación se dio a través de diferentes antologías.
“Homenaje a Jorge Luis Borges”. Antología 1. De los 4 vientos editorial. Bs. As. Diciembre. 2005. (Incluye 7 poemas de Silvina Cicarelli: Remanso; La copa; Paisaje; Delirio; Imagen; Agosto; Vuelo profundo.)
Vuelo profundo
¿Existe un lugar dónde los pájaros detienen su vuelo,
para consumirse en la oscuridad de la tierra?
¿Adónde van a morir?
¿Quién ahoga su canto?
Ante la mirada inquietante de la naturaleza
Se muestran sencillos y felices de cantarle a la vida.
Paloma de ala negra, esos pensamientos misteriosos
De quiénes apagan su trino para calmar tenebrosos sentimientos.
…Laberintos escarpados, sangre en las manos,
Aquellos que no se sienten libres como las aves
Y que quieren menguar la diferencia entre vuelo y volar.
Silvina Cicarelli.
Escritora nacida en Firmat, Santa Fe. Es analista en sistemas administrativos. Esta es su primera incursión en un certamen literario.
“Letras argentinas de hoy. 2004″. Antología 2. De los 4 vientos editorial. Bs. As. Septiembre. 2004.(Incluye 4 poemas de Norma Gutiérrez: Luz de vela; No perturbes mi sueño; Amantes; Por qué escribo)
¿Por qué escribo?
Porque sueño…
Porque no sé dónde poner mis sentimientos,
Esos, que poco advierte el mundo nuevo
Y que no quiero que me queden dentro.
Porque sufro… por mi y por el resto.
Porque quiero cambiar en el contexto
La deshumanizada lucha de los hombres,
El consumismo que nos tiene presos,
La escala de valores pisoteada
Y sin sentido, rodando por el suelo.
Porque me aterra el honor en decadencia.
Porque me asusta ver los justos… presos
Y los injustos libres en el ruedo.
Porque aquellos con poder o que gobiernan
Se encargan de podar todos los sueños.
Porque deseo más libertad para mi pueblo,
Y el hombre es libre…
Cuando puede ganarse su sustento.
Escribo, porque el papel me escucha
En respetuoso silencio…
Y bebe… gota a gota…
La sangre azul del pensamiento.
“Poetas y narradores contemporáneos 2007″. Antología 1. De los 4 vientos editorial. Bs. As. Junio. 2007.(Incluye 3 poemas de Silvia Fortuny: Degradación, Infancia y Quebradeño)

Quebradeño
De orígenes diferentes,
Tu cultura no es la mía,
Tu verdad es fuerte y lastima,
Mi corazón una pena siente.
Tu voz fue acallada,
Doblegada tu fuerza,
En la eternidad de los cerros
Tu espíritu se perpetúa.
Perteneces a la tierra,
Madre, cobijo, comunión…
Las ofrendas en homenaje
Los mismos dones que dio
En la quebrada te afirmas
Como legado cultural
Permíteme fraternizar
Compartir tu identidad.
Silvia Fortuny.
Autora residente en Firmat, Santa Fe. Docente. Profesora de Música. Poeta. Escritora. Licenciada en Educación Musical. Participa en certámenes y antologías nacionales e internacionales. Obtuvo menciones.
“El revés del silencio”. Volumen 2. Ediciones Iberindia. Bs. As. Septiembre. 1987. (Incluye un poema de Silvia Miret)
Sólo el blanco
Muerte del tintero,
Amigo de la pluma.
La luna procura plata,
Melodía de altura;
No puede con su dulzura
Conciliar la fantasía.
Sólo el blanco espera el cambio.
Olvidada sin dueño,
Vive la silla desnuda.
Papeles arrugados
De bocetos postergados.
Una línea coloreada
Preanuncia la mañana.
Sólo el blanco espera el cambio.
La humedad en las paredes,
Grises colores afuera.
Hombres opacos caminan
Hacia estentóreas vidrieras.
Allá en el sur de la vida
Aguardan voces serenas.
Sólo el blanco espera el cambio.
Silvia Miret.
“Canto a la paz”. Homenaje a Mahatma Gandhi. Poesía y narrativa. Pegaso Ediciones. Diciembre. 2006. (Incluye “Restituyo la ilusión” e “Indiferencia”, de Silvia Fortuny.)

Indiferencia
No me mires niño,
Que tu mirada triste
Me deja perplejo.
No me pidas limosna,
No alcanza lo que tengo
Para darte sosiego.
No me hables niño,
Que no tengo palabras
Para tu desconsuelo.
No me cuentes tus sueños,
¿puedo lograr, acaso,
cambiar tu futuro incierto?
No me llores niño,
Qué culpa tengo yo
De tu falta de abrigo,
Que duermes en las calles,
Que tu ropa esté sucia
Y los piecitos fríos.
No me preguntes niño
Quién te robó la infancia
O te debe cariño,
O te cambió juguetes
Por cepillo y un balde
Para que limpies los vidrios.
Niño, sé que estás solo,
Tu espíritu cautivo,
El desamparo, tu sino.
Anulo mi conciencia,
Sello mis sentidos
Hoy, niño… no te he visto.
Asociación literaria Nosotras. Rosario. Libro anual 1997. Ediciones La Manija. (Incluye “Implantes” y “Conversaciones de ombligo a ombligo”, de Virginia Soldini.)

Implantes
Llegó un dinosaurio
Con su beso saludó
¡Gran Señor, Salvador!
Pinza, anestesia, láser, torno, sutura
Y mi boca fashion dejó.
Tintineo de titanio
Campanitas de armazón
Tres meses de diapasón
¿darán el sí a esta relación?
Tengo una boca coronada
No diamantes, no lapislázuli
No jade, no perlas
No pasión…
Pensándolo, ojalá sí fuera pasión.
Asociación literaria Nosotras. Rosario. Libro anual 1998. Ediciones La Manija.(Incluye “Malvinas”, de Virginia Soldini)

Malvinas (dedicado a mi sobrino Sergio Spada)
Niños, jóvenes, hombres de paz
Navegar? … Navegar!
Nunca habían visto el mar
¿Dónde queda el mar?
Los llevaron… los vistieron de soldados
Navegaron descompuestos
De noche atacaron
¡Qué oscuridad!
Silencio! …alerta el enemigo está.
Jóvenes de paz, a guerrear!
Nunca habían visto el mar
Ni las armas, ni la guerra jamás
Y para eso estaban allá
Lejos… en soledad ¡Qué oscuridad!
El enemigo ataca, feroz
Ingleses guerreros adiestrados,
Navegantes milenarios,
Sofisticados.
Los veían, siempre los veían
Los mataban sin piedad.
Prisionero de guerra, el que quedaba.
¿Pero cómo? Estaban en su tierra ¿o no?
¿Qué mal les picó a estos ingleses
el petróleo, las ballenas, el krill,
los camarones
la estrategia del lugar? Fin del mundo.
Las madres se preguntaban:
¿fue el hijo del capitán?
¿Fue el hijo del general?
¡Oh no… ellos estudian diplomacia
no saben guerrear.
¡Pueblo argentino despertad
las Malvinas Argentinas debemos recuperar!

Virginia Soldini escribió,
Abril 24, 2009 a 10:23 pm
Quisiera poder contactarme con la escritora Virginia Soldini.dado que yo también soy Virginia Soldini.y coincidentemente ejerzo la profesión de Editora.