03.31.08
Capítulo 7: Escrito en rojo y blanco.
En 1957, cuando el Firmat Foot Ball Club cumplió sus 50 años de vida institucional, se publicó el libro “Bodas de Oro”.El material fue editado y escrito por Nelson Real, actualmente director del Museo de nuestra ciudad.A 51 años de aquella publicación, Real se encuentra escribiendo la segunda parte del libro, correspondiente a los años que transcurrieron entre la edición de 1957 y el centenario de la institución social y deportiva.
El texto de las bodas de oro se convirtió en el primer escrito firmatense en poseer una segunda edición, ya que hace tres años, se reeditó.
Fragmentos de “Bodas de Oro de FFBC”
Su nacimientoComo otras entidades argentinas, que en estos años celebran su centenario, Firmat F. B. Club nació por influencia de uno de los tres deportes que por esa época difundían imigrantes ingleses: el football (también el tenis y rugby se práctica en las grandes ciudades). Mucho tendría que ver con su nacimiento, el “Centro Recreativo Sarmiento”, ya que un grupo de asociados formó un equipo de fútbol organizando partidos con similares de poblaciones vecinas. El primero se jugó bajo el nombre de “Centro Recreativo”, en cancha ubicada en terrenos hoy delimitados por calles Bv. Colón y Tiro Federal, y la primera vestimenta fue de color negro, por ser las únicas camisetas que se consiguieron en cantidad suficiente. Luego se adoptó el blanco y rojo, y la denominación de “Firmat Foot Ball Club”. Al no existir acta de fundación alguna, se dio como fecha de fundación la del 11 de julio de 1907, por figurar en el escudo de su primera secretaría.Los Invencibles de la década del 10
Si bien no se cuenta con datos precisos, la actividad en los años siguientes se desarrolló en el campo de juego ubicado en barrio Casado (hoy Santa Fe, San Luis, San Martín y San Juan), inaugurado el 13 de abril de 1910 con la visita de la tercera Newell´s Old Boys, de Rosario. Gracias a la aparición de “El Correo de Firmat” a partir de 1914, se conocen datos concretos. En la década del 10, se formó un famoso equipo que mereció los motes de “Los Tigres” o “Los Invencibles”, no perdiendo partidos en tres años y manteniendo el invicto del campo de juego hasta 1918. Sobresalieron entre los equipos que viajaron a Firmat, nombres como”Rosario Central” y “Tiro Federal”, de Rosario. Tiempos heróicos, de lucha y sacrificio donde los viajes se realizaban en coches a caballos, que dejaron los primeros trofeos para la entidad albirroja, destacándose la Copa “José María Mattos” obtenida en un torneo con clubes de San José de la Esquina, Chañar Ladeado, Berabevú y Chabás.
03.18.08
Capítulo 6: Desde los afectos, Mirta Tulián.
“Amos de cielo y potros” fue publicado en 2007 y es quizás uno de los libros que más llegada tuvo al público lector firmatense, en los últimos años.
Allí, la autora relata la historia de uno de los barrios de nuestra ciudad: Villa Regules, hoy más conocido como Villa Fredriksson.
Cuenta cómo vivían y qué sensaciones tuvieron las primeras familias de nuestras tierras ante la llegada del ferrocarril, en 1888.
Todo a través del relato de pequeñas historias cotidianas en donde Mirta Tulián recrea diferentes situaciones de una época pasada: su niñez y el recuerdo de sus ascendientes.
Debido a la gran venta de ejemplares, el próximo mes sale la segunda edición de “Amos de cielo y potros”.

Autorretrato de la autora
Si cada uno tiene la cara que se merece, ¿por qué la mía es como es?Señora seria no soy, mujer de gran experiencia, ¡qué va!Desde que recuerdo he tratado de ser lo que dice mi cara, pero todo es inútil, no tiene remedio.Amo la naturaleza, la creación.Con los libros soy voraz. Admiro las artes en todas sus formas y detalles. Las noches tranquilas y estrelladas, el fresquito del amanecer, el rocío tintineante en la rosa, me maravillan.Firmatense a muerte, distraída como pocas, romántica y soñadora, amante de la buena mesa, desprolija en todo.Me preocupa el dolor ajeno, mi mano está siempre tendida, tengo tiempo para escuchar.Por tener la cara de una señora me pierdo de correr hasta la esquina, jugar con agua en esas ardientes siestas, bailar y bailar cada vez que se oye música.¡Qué culpa tengo…si mi cara está cada vez más arrugada y seria, y esta loca que tengo dentro se me quiere salir por cualquier lado?
Y para agregar algún detalle más, un poco al margen; nací el 21 de julio de 1934, en Villa Regules, en la calle Azopardo, casi esquina con Bv. Solís.
Entrevista con Mirta Tulián
- ¿Qué significó para usted poder haber escrito y publicado este libro?
- Era como una asignatura pendiente. Desde que lo presenté hasta ahora, las emociones, los agasajos, los comentarios de la gente, el cariño, nunca pensé que este libro me iba a dar las satisfacciones que me está dando, mucha emoción, mucho cariño, mucha ternura y aparte tiene su parte histórica, voy nombrando en un planito cómo estaban las familias antes que se funde el pueblo.
- ¿Esperaba semejante repercusión en la gente?
- No. Cuando cumplí los 70 años dije “antes que me agarre la vejez y empiece a olvidarme de todo, lo voy a escribir” pensando que si no le interesaba a la gente, quedara para mis hijos y para mis nietos. Nunca me imaginé que me iba a dar las satisfacciones que me dio.
- ¿Le demandó mucho tiempo de trabajo?
- Fueron más de 4 años hablando con vecinos y recolectando fotos. Son todas vivencias que había guardado en mi corazón hasta los 10 años. Y lo escribo cuando tengo 70.
- ¿Cuando empezó a escribir?
- La primera vez fue una ofrenda, cuando tenía 14 años y me sentí muy conmovida con la muerte de una compañera mía de la escuela. Esa noche lo escribí y, cuando me descuidé, mis compañeras lo llevaron al Correo y lo publicaron, fue en el año 49.
Después dejé porque ya me casé, el trabajo, el marido, los hijos y después cuando me jubilé dije “ahora puedo”.
- ¿Sigue escribiendo?
- Estoy esperando que se vaya un poco el calor porque me gusta escribir en la cama y si prendo la luz, los mosquitos, los bichos. Así que ahora que empieza a refrescar voy a seguir escribiendo.
03.10.08
Capítulo 5: Taller Literario Municipal
Un taller literario es un espacio donde periódicamente un grupo de personas –con diferentes formaciones- se reúne para compartir la pasión y el gusto por la escritura.
Los talleres cuentan con la coordinación de una persona que- a través de juegos y consignas- estimula la actividad creadora de los talleristas.
Es un ámbito donde fundamentalmente reina la libre expresión y los asistentes en su mayoría son personas que tienen a la escritura como un hobby y no como actividad sustentable.
A pesar de que fue creado en el año 1982 -a través de la dirección de Cultura de la Municipalidad de Firmat- funcionaba desde agosto de 1981 con el nombre de José Pedroni.
Florencia Lo Celso fue la primera directora y organizadora del espacio.
A continuación, Letizia Mengarelli se hizo cargo de la dirección del mismo.
También fueron directoras y coordinadoras del taller, Alicia Cocitto; Mercedes Paganini de Farré y Susana Del Canto, entre otras.
Durante 1982, 1983, 1989 y 1991 publicó pequeños libros en los que se difundían las obras escritas en los talleres.
Según el prólogo de la publicación de 1982: “la presente es la primera selección de trabajos que sale a la luz; lleva todo el fervor y la esperanza de sus autores depositado. Es el primer fruto, peor también un ponerse en marcha para mantener viva la voz”.
Los firmatenses que publicaron en esos libros fueron: Elba Bigotti; Hugo Barbero; Norma Caletti; Antonio Motis; Ariel Luciani; Andrea Pellegrini; Marisa Spessot; Silvana Pierabella; Luis Quintana; Rina Albarracín; Marta Risso; Norma Gutíerrez; Cristina Camiletti; Letizia Real; Mercedes Ojeda; Mirta Tulián.
En el año 2007, con la coordinación de Marcela Moltó, el Taller Literario Municipal publicó “Letras sin tiempo”.
El libro reúne la producción que sus autores hicieron durante un año y medio de trabajo en el taller, más algunas obras de años anteriores. Algunos de los escritores ya eran conocidos en nuestra ciudad por desarrollar esta actividad y otros fueron sorpresas: Carmen Rodríguez, Luis Roldán, Silvina Cicarelli, Daniel Giorgio, Hugo Elder Barbero y Raquel Montané.
Todas aquellas personas interesadas en concurrir al Taller pueden inscribirse en Mesa de Entradas de Municipalidad o dirigirse directamente a la primera clase, en “La Casa de los Acuña”, el martes 8 de abril, a las 20 horas.
Algunos integrantes del Taller durante un brindis literario organizado por la Biblioteca Popular “Nosotros” (2007)
Los escritores que publicaron en “Letras sin tiempo”
Daniel Giorgio: nació en Rosario y reside en Firmat desde hace 20 años. Es Tecn. mecánico y su inclinación a las letras se le despertó hace algunos años. Envió trabajos a diferentes concursos. Asiste al Taller desde 2005.
El vientito del sur
En aquel pueblito apartado,
En un banco de la nueva estación,
Juancito siempre esperaba sentado,
Que en el siguiente tren la ilusión,
Lo llevase subido a ese “vientito”
Que traían los que por allí pasaban
Raudamente, a toda velocidad.
Aunque eran pocos los que paraban
Sabía de cada uno el horario
Y única posibilidad, a su edad
De viajar para el hijo de ferroviario.
Y, si a veces lo sorprendía
Dormido de tanto esperar,
Entonces el vientito le traía
Siempre al pasar el consuelo
Y con una fina voz lo inducía
A subirse al tren en movimiento.
De esa forma encontraba el momento
De despegar los pies del suelo
Y el del volver al despertar.
Muchos años han pasado, de cosas que ya no están:
Su infancia, sus padres y todos los trenes sin volver.
El Juancito de entonces, ahora, es el viejo Juan.
El tiempo dejó solamente una estación vacía
Y mil boletos sin vender
Y el recuerdo del vientito que siempre hacía soñar
A quien ahora sólo ansía
Lo que nadie debería esperar.
La tarde es fría y recién ha llovido,
Juan sorprendido, ve que, pesado y oscuro,
El “Petrolero del Sur” pasa a su lado;
Reduce la marcha y sigue, sin pausa ni apuro,
Él se deja caer, lentamente de costado
Y acomodando su abrigo, tan viejo y ruinoso,
Sobre un banco sucio y mojado,
Se queda esperando tendido.
Ya no siente cuando un soplo piadoso
Como el vientito aquel que había perdido
Le voltea la solapa sobre su rostro
Y se lo lleva dormido.
Silvina Cicarelli: nació en Firmat. Desde muy pequeña comenzó a escribir sus primeros poemas. A pesar de su inclinación por las ciencias exactas, su veta artística siguió creciendo y, en el año 2003, comenzó a asistir al Taller.
AlasAlas
En la apertura de la palabra
Están las alas que hablan y alaban
Vocablos que se escapan y dilatan
Fonemas y morfemas que van a beber
Quién sabe qué cosas
En la fuente azul del pensamiento
Así se desprenden
Alzando vuelo por la boca
Y otros celosamente
Quedan atrapados
En un oasis de misterio.
Luis Roldán: nació en La Plata pero desde los 6 años vive en Firmat. Es empleado metalúrgico y concurre al Taller desde 2007.
¿Veo qué?
Vierte de tus labios…
Como fuego en las cenizas…
Como flor en los campos arrasados…
Como la magia de sentir, lo que deseas…
Como el temor, de no saber ocultarlo…
Como los lazos que amarran tu piel…
Como tus dedos dibujando formas…
Como negando el tiempo…
Como la lluvia mojando el cielo…
Como la tierra que desgarra montañas…
Como la luz que baña las mañanas…
Como simplemente un beso que posa…
En mis lágrimas…
Raquel Montané: Nació en Corral de Bustos y desde pequeña reside en Firmat. Desde niña fue una apasionada por la escritura pero durante mucho tiempo se dedicó a su familia.
Te extraño
Cómo decir con palabras
Lo que mi corazón siente,
Si te amo y no puedo verte.
Cómo decirte que te extraño
Que quiero ver tus ojos celestes
Como cielo puro transparente,
Que tiene una nube
Sólo la luz del sol naciente.
Cómo decirte que te extraño,
Si la casa de repente,
Tiene un silencio amargo.
Cómo decirte que te extraño,
Que las flores al no verte,
Se marchitaron de repente.
Cómo decirte que te extraño,
Si no está en ningún lado,
Sólo veo tu retrato donde estás sonriente.
Cómo decirte que te extraño,
Si jamás podrá volver a verte.
Carmen Rodríguez de Ibarra: Nación Chabás y desde los 20 años reside en Firmat. Durante 30 años fue comerciante, matizando su vida con actividades artesanales. Siempre le apasionó la escritura y desde hace varios años la practica.
Desvelo
Con las sombras de la noche
Se agigantan los recuerdos
La realidad se diluye
Dando paso al pensamiento
Sólo están junto a nosotros
La oscuridad y el silencio
Todos los años vividos
Se presentan sin secretos
Y desfilan al compás
Que les fue marcando el tiempo
Recuerdo de días felices
Regocijo para el alma
Se mezclan con negras nubes
Llevándose nuestra calma
Ya no habitan los fantasmas
Con la llegada del día
El calor de un nuevo sol
Nos da alegría de vida.
Hugo Barbero: Radicado en Firmat. Autor y director teatral. Narrador, escritor. Publicó un libro de cuentos cortos llamado “Un loco en bicicleta”.
El loco García
Lo veo pasar, busca puchos, se sienta en el cordón de la vereda frente a la Estación de ómnibus, sin un techo que lo cobije. Mastica el tabaco para calmar un poco el dolor del hambre.
Advierto a su presente, supongo el futuro, pero ¿su pasado?
¿Quién había sido este pobre hombre, desamparado, olvidado dentro del paisaje urbano?
Con su sobretodo negro, desgastado, soportando la inclemencia del tiempo, tan pesado en varano, con su colchón a cuestas que tiende en cualquier lugar, refugio de las noches sin lunas, con su mirada perdida en el infierno de la acumulada tristeza vencida al vació de la nada.
Se despierta con el aullido del viento del tiempo, se ríe entre la bruma de miles de puchos olvidados y apagados.
Marcela Moltó: nació en Firmat. Es profesora de Lengua, Literatura e Historia y coordina el Taller Literario “Letras sin tiempo” desde 2005.
Un personaje
A mí me pasan cosas,
Que no le pasan a cualquiera;
Me sentiré un paria
En este breve quimera.
Mi traje es negro,
Mi conciencia, tardía.
Me matarán al final,
Porque no hay otra salida.
Me creará por impulso,
Y salvará su honor.
Más, por ser torpe y poco atrevido
Me traerá mucho dolor.
Nadie cree en mí,
Nadie sabe de mí,
Pero todos al final
Me conocerán
Por la tranquilidad
Que colmará
Esta breve y simple
Irrealidad
Entrevista a Marcela Moltó, coordinadora de “Letras sin tiempo”
- ¿Qué es un taller literario y cómo funciona?
- Un taller literario es fundamentalmente un lugar de libre expresión. La idea es que cada uno vuelque en ese taller lo que piensa, lo que siente, lo que le sale. Yo como coordinadora llevo una idea disparadora y sobre esa base cada uno vuelca lo que le parece mejor.La idea es la misma pero las producciones son totalmente distintas.Me interesa que las personas que van se sientan que no están coartadas. Valorizamos la palabra, y no importa si está bien o está mal,.Yo no soy ni correctora de estilo, ni nada, te pue corregir algún problemita de estructura pero respetando lo que cada uno hace.Lo fundamental es la libre expresión.
- ¿Hace falta algún tipo de conocimiento específico para asistir o alcanza con las ganas?
- Fundamentalmente basta con las ganas y la voluntad. Aquellos que escriben, sostengo que tienen un don especial, un manejo de la palabra que no lo tienen las demás personas. Así tengas tercer grado, así tengas un nivel universitario. Podés tener un manejo más refinado o menos refinado de la palabra pero creo que no es necesario tener ningún conocimiento específico. Si tenés ganas, voluntad y buena predisposición es lo importante.
- ¿Cuántas personas concurren actualmente al Taller?
- El año pasado éramos unas 6 personas entre 30 y 60 años aprox.
- ¿Qué significó para el grupo haber podido publicar el libro “Letras sin tiempo?
- Por más que vos seas un escritor reconocido o un amateur, lo que más te gusta es que aquello que escribís esté plasmado en algún lado, por lo menos en un librito chiquitito para que lo vea tu gente.Es la implementación de un sueño, uno plasma ahí un sueño que tiene totalmente volcado en su alma. Para todas las personas que estuvieron ahí fue el sueño hecho realidad.
- ¿Cómo se seleccionó el material que se publicó?
- Cada uno eligió de todo lo que había escrito, ya sea de producciones del año anterior o de años anteriores. Mi único trabajo fue el de corregir puntuaciones, ortografía, construcción de oraciones, yo no corregí ni toqué una letra de estilo. Ahí está plasmado el estilo de cada uno de ellos.
- ¿Cómo eligieron el nombre?
- El libro se llama como se llama el taller literario, “Letras sin tiempo”.Porque lo que llega al alma no tiene tiempo, es lo que perdura.Lo que vos escribís, refleja un momento de tu vida.
03.03.08
Capítulo 4: “Literatura y fútbol”
Hasta hace algunos años, la relación entre literatura y fútbol no era buena. Esto se debía, entre otras cosas, a que este deporte en sí mismo no era bien visto por varios sectores intelectuales. Incluso algunos escritores hasta lo despreciaron.Alguna vez, Jorge Luis Borges expresó: “Es feo estéticamente. Once jugadores contra once, corriendo atrás de un balón no son especialmente hermosos”.Muchas personalidades ligadas al mundo literario veían en este deporte, un objeto de crítica y de ningún modo, concebían que textos que plantearan problemáticas vinculadas a él pudieran ser considerados dentro de los cánones literarios.Transcurrió el tiempo y el fútbol empezó a ser aceptado como parte de la cultura popular. A mediados de los setenta, un grupo de hombres encabezados por Osvaldo Soriano y Roberto Fontanarrosa, -quizá las dos mejores plumas futboleras de la Argentina-, más Juan Sasturain y Alejandro Dolina, se decidió a escribir sobre el deporte que tanto amaban y así la ficción también se adueñó de la pelota. Hoy, el fenómeno ha crecido y son cada vez más las editoriales que apuestan por el fútbol. Hay cuentos, novelas, libros históricos e investigaciones periodísticas, todas con la N° 5 como referencia.Ante esta situación, algunos plantean que es una moda; otros dicen que es un fenómeno estrechamente vinculado al éxito editorial; otros dicen que forma parte del lugar de privilegio que adquirió el fútbol, en los medios, en los últimos años.Sea cual sea la verdadera causa, lo cierto es que es muy común ir a una librería y encontrarse con libros de cuentos de este estilo.
En nuestra ciudad, el escritor de cuentos de fútbol por excelencia es Eduardo “La Negra” Bigotti. Hace varios años que viene escribiendo obras de esta índole y en 2006 publicó “15 cuentos de fútbol y 3 de otro palo”. El libro contiene 18 historias que en donde lo real y lo ficticio se entremezclan para lograr un efecto único. Además, dos de sus cuentos han sido publicados por diferentes editoriales y otros han aparecido en revistas y páginas web.
Algunos relatos de fútbol escritos por “La Negra”
Fútbol chacarero
El fútbol chacarero es una invalorable manifestación popular que nos encuentra domingo a domingo, saltando en la ruta detrás de la caja de un camión o agarrados
de un árbol lleno de espinas en la cancha de ellos.
Nosotros, los pajueranos hinchas de facciones más singulares del mapa futbolístico argentino, nos enredamos las pilchas en los alambrados, mientras disfrutamos los amagues del estratega que se gana la vida trabajando de albañil, o despotricamos contra el refuerzo de turno porque transita la cancha engominado
como novio en la primera cita.
Las pastrafrolas, las puteadas, los gritos a campo traviesa, el recuerdo de la madre del nueve y la contestación de la madre del nueve ubicada a escasos metros del buffet, son parte esencial de nuestra identidad, esa que nos hace diferentes a los hinchas de las grandes urbes.
Los apasionados militantes del fútbol chacarero no conoceremos en vivo y en directo a Riquelme o a Saviola, pero hemos aprendido a valorar el esfuerzo de nuestros muchachos, porque al terminar el partido se van en bicicleta junto a nosotros, mientras nos cuentan que en la última le tenían que haber pegado de lleno…
al diez de ellos.
Los grandes capitales
Los grandes capitales extranjeros hicieron pata ancha en los 90. Aterrizaron en las ciudades mas importantes del Dpto.Gral Lopez desparramando jugadores exóticos en los equipos de las ligas. Los empresarios de turno, plantearon un objetivo claro: captar otros capitalistas que quisieran invertir en los clubes de la Liga del Sur y La Venadense.
A mediados del 93 trajeron containers con jugadores extranjeros y comenzaron su avanzada.
Dos Rusos enormes y fáciles de enojar cayeron a una práctica de Argentino de Firmat una noche de niebla. Precalentaron media hora levantando el tractor de riego y otra media hora, se convidaron sopapos entre si.
A la hora del fútbol, lesionaron a tres pibes de las inferiores y se disgustaron con el técnico porque no los dejaba pegar de la cintura para arriba.Tres fantásticos japoneses hicieron un verdadero show el día que se presentaron a en el entrenamiento del Firmat Foot Ball Club.
El plantel no paraba de asombrarse con el pack de cabriolas que los nipones realizaron sobre el borde del tapial visitante.
Con unos pantalones muy ajustaditos, el más simpatico trepó como un gato hasta la torre de luz de mitad de cancha y descendió como un relámpago, sujetado solamente con sus dientes. La soga de la que bajaba era 3 milímetros de diámetro.
Después de 2 prácticas se hicieron los lesionados y consiguieron laburo de Tintoreros cerca de Rosario.Quien mas complicaciones tuvo para adaptarse fue un Congolés que sinceró su desconocimiento total del fútbol ante la comisión directiva del Sportivo Bombal, y espero el futuro en una pensión de Firmat.
Dos meses después su representante lo reubicó como Guardafauna en Melincué.
Parece que el espejo de agua lo remontaba a su infancia en Angola y se entusiasmaba
creyendo que cazaba cocodrilos para la fábrica de cintos de su familia.
Encontrá más relatos de Eduardo Bigotti en www.humornegra.blogspot.com

